Prescripción de las deudas 24 abril, 2018 – Publicado en: Derecho Civil – Etiquetas:

 

Prescripción de las deudas

Todas las  deudas puede ser reclamada en cualquier momento, pero conviene saber que también todas  prescriben, y desde ese momento resulta arriesgado ó temerario, reclamarlas por la vía judicial.

El Código Civil, así como otras leyes, establecen numerosos supuestos de prescripción fijando distintos plazos en atención a la naturaleza del derecho que se pretenda defender o acción que se deba interponer. estos se pueden interrumpir mediante reclamaciones judiciales o extrajudiciales.

Desde el pasado 7 de octubre de 2015, día en el que entró en vigor la Ley 42/2015, de 5 de octubre, de reforma de la Ley 1/2000 de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil, el plazo para la prescripción general de las deudas (que no tengan un plazo especial de prescripción) se ha reducido de quince a cinco años.

Esto es así, porque la Disposición Final Primera de dicha Ley también ha modificado el art. 1964 del Código Civil para acortar el plazo general de prescripción de las acciones personales a sólo cinco años.

Esta ha sido la primera actualización del régimen de la prescripción de las obligaciones civiles del Código Civil que se ha realizado en 125 años.

La acción para reclamar una hipoteca, prescribe a los 20 años.

La pensión alimenticia tiene un plazo de 5 años.

Alquiler de vivienda y pago de suministros un plazo de 5 años

Facturas impagadas por deudor comerciante tienen un plazo de 5 años

Deudas con Hacienda y la Seguridad Social, plazo de 4 años

Facturas impagadas por deudor particular tienen un plazo de 3 años

Los profesionales tienen un plazo de 3 años para reclamar sus honorarios.

Pagarés o letras de cambio: 3 años

 Como evitar las prescripción

La prescripción extintiva o liberatoria se produce por la falta de reclamación del acreedor durante el plazo establecido para cada obligación.

Es una forma de extinguirse el derecho y la acción legal para exigir al moroso el cumplimiento forzoso a través de los tribunales.

La prescripción tiene como resultado privar al acreedor del derecho de obtener judicialmente una sentencia condenatoria contra el deudor que obligue a éste al cumplimiento de la obligación.

La prescripción no extingue la obligación sino que enerva la pretensión del acreedor de reclamar su derecho de cobro por medio de la acción judicial contra el deudor.

Por esto la prescripción no hace desaparecer la obligación sino que la convierte en una obligación natural.

La forma de evitar la prescripción de la deuda, es interponiendo una reclamación judicial o extrajudicial

Si la reclamación es extrajudicial, se utilizara un medio que permita tener constancia, del contenido de la misma, así como de la recepción por parte del deudor, (burofax con certificación de texto y acuse de recibo),

Reconocimientos de deuda expresos del deudor, o tácito, (pago parcial de la deuda).

Una vez interrumpida la prescripción, los plazos vuelven a contar de cero desde ese momento.

 

 

 

 

 

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